Houston, tenemos un problema…

Pues sí, me he dado cuenta de que tengo un problema con los hombres. No es que yo haya sido muy exigente y los chicos con los que he salido hayan sido cañones impresionantes, pues no, más bien normalitos en general, pero es que ahora me parecen todos feos, horribles y asquerosos (vosotros que me leéis sois los únicos que os salváis…).

Voy a ser más gráfica:

chicos

Es que no lo puedo evitar, sobre todo cuando se supone que te están haciendo un favor si deciden llamarte para jugar al teto porque ya sabéis que ellos tocan a 7 mujeres y media, así que, en realidad, sí que nos deben estar haciendo un favor.

Y hay que reconocer que, por regla general, o por lo menos, lo que yo conozco, es que las mujeres nos cuidamos bastante más y estamos mucho mejor que ellos, menos Nathan Fillion (¿verdad que tiene un nombre muy poco glamuroso?) el protagonista de Castle que como dice mi hermana, le gustaría uno como ese pá mi: encantador, simpático, soltero, guapo, con buen tipo y pasta, vamos, de los que abundan por el mundo.

Chicas!! no desistáis que el poder es nuestro!

ROSA

La cagada del palomo cojo

paloma

Sí, ya sé que he tenido muy desatendido el blog, pero es que estar inmersa en un proyecto donde cada vez que parece que vas a ver la luz al final del túnel, surge otro problema, te absorve la energía vital y el humor necesario para no escribir posts demasiado coñazos.

Hay veces que no puedes evitar pensar eso de ¡quién me pone la pierna encima pa que no levante cabeza!, que seguro que fue la gitana a la que no le compraste el romero la que te echó el mal de ojo (aaaayyyy, paaaaalla, comprame el romero de la güena suerte, sólo 50€ de ná… y la mujer tiene razón, porque ¿qué son 50€ a cambio de la felicidad eterna?) o que un palomo cojo te ha cagado de tal forma que la mala suerte te persigue sin descanso.

Parece que el proyecto sigue adelante y con buenas previsiones, pero ¡cuánto se sufre, Dios mío!

Pasando a otro tema, el fin de curso siendo madre soltera también es complicado y estresante: las notas, la pereza del verano que llega, organizar las vacaciones, ufff, too much. La gran ventaja es que los padres comparten vacaciones y puedo planificar mi pedicura, depilación o escribir un post sin que nadie me esté llamando cada 5 minutos. Vamos que mañana me voy de cañas y estoy más feliz que una perdiz. VIVA EL VERANO, mi estación favorita, por cierto.

ROSA